Esta vela de amatista fue creada como un portal de serenidad y consciencia. Un trabajo artesanal donde cada detalle refleja intención, cuidado y alineación energética. La unión de la cera vegetal de soja y coco con la vibración elevada de la amatista permite una combustión suave y consciente, ideal para prácticas espirituales y momentos de recogimiento interior.
La amatista actúa profundamente en el campo mental y emocional, ayudando a liberar el exceso de pensamientos, la inquietud interna y las tensiones acumuladas. Su energía envuelve el campo áurico con suavidad, promoviendo estabilidad emocional, protección espiritual y una sensación clara de paz interior. Al encender la vela, esta vibración se expande por el espacio, creando un ambiente propicio para la introspección, la meditación y el descanso de la mente.
Esta vela es especialmente indicada para quienes buscan claridad mental, fortalecimiento de la intuición y equilibrio emocional. Actúa de forma armoniosa sobre los chakras superiores, especialmente el chakra frontal y el chakra coronario, facilitando estados de consciencia más elevados, percepción sutil y conexión espiritual. Ayuda a calmar la mente agitada, a reducir estados de ansiedad y a crear espacio interno para decisiones más alineadas.
Puede utilizarse en prácticas de meditación, rituales de intención, momentos de silencio interior o simplemente para transformar el ambiente en un espacio de tranquilidad y protección energética. Es ideal para dormitorios, espacios terapéuticos o lugares donde se desea mantener una vibración elevada y serena.
Encender esta vela es un gesto de presencia y autocuidado. Una invitación a desacelerar, respirar con consciencia y permitir que la luz suave de la llama conduzca la mente hacia un estado de mayor equilibrio, claridad y conexión espiritual.
INSTRUCCIONES DE USO Y CUIDADO
Esta vela es artesanal y hecha a mano con dedicación. No debe mantenerse encendida sin supervisión ni durante períodos superiores a tres horas seguidas.
En el primer uso, es fundamental permitir que la cera se derrita hasta alcanzar toda la superficie del recipiente. Este cuidado evita la formación de túneles y garantiza una combustión uniforme durante toda la vida de la vela. En los usos posteriores, este proceso ya no es necesario, pero es importante respetar siempre los tiempos de combustión.
Antes de cada nuevo uso, se recomienda recortar ligeramente la mecha para mantener la llama estable, limpia y segura. Utilizar siempre con intención consciente y en un ambiente energéticamente cuidado.