La unión de la selenita, la amatista y la turmalina crea una sinergia profunda y completa entre protección, elevación espiritual y equilibrio energético. Esta combinación actúa de forma integrada sobre el campo energético, promoviendo limpieza vibracional, protección frente a energías densas y expansión de la conciencia de manera segura y armoniosa.
La selenita actúa como un canal de luz pura, promoviendo una limpieza energética profunda y una elevación vibracional constante. Su energía ayuda a disolver cargas energéticas acumuladas, pensamientos densos y ruido emocional, aportando claridad, paz interior y alineación espiritual. Es una energía que ilumina el campo energético y favorece estados de serenidad y conciencia elevada.
La amatista aporta una vibración de calma, protección espiritual y expansión de la conciencia. Actúa sobre la mente y el campo emocional, ayudando a calmar pensamientos excesivos, ansiedad y tensión interna. Su energía promueve claridad espiritual, equilibrio emocional y una conexión más profunda con la intuición y la sabiduría interior.
La turmalina completa esta tríada con su fuerte acción de protección y anclaje. Su vibración absorbe y transforma energías densas, creando un escudo energético firme que protege el aura y refuerza los límites energéticos. Ayuda a mantener estabilidad, seguridad y presencia en el cuerpo, incluso en entornos emocionalmente intensos.
En conjunto, estas energías trabajan en armonía para alinear cielo y tierra dentro del propio ser. La selenita eleva, la amatista expande y la turmalina protege y ancla, creando un campo energético equilibrado, luminoso y seguro. Esta sinergia actúa sobre el chakra coronario y el chakra raíz, promoviendo alineación espiritual con estabilidad energética.
Es especialmente indicada para personas sensibles, empáticas, terapeutas o quienes necesitan protección constante sin perder ligereza espiritual. Puede utilizarse en la vida cotidiana como un amuleto de protección y luz, en prácticas de meditación, terapias energéticas o momentos de recogimiento interior.
Su energía actúa de forma continua, ayudando a mantener el campo energético limpio, protegido y elevado, promoviendo bienestar espiritual y equilibrio interior.
Ficha técnica
Cristal: Selenita natural, amatista natural y turmalina natural
Composición química:
Selenita compuesta por sulfato de calcio hidratado CaSO₄·2H₂O
Amatista compuesta por dióxido de silicio SiO₂
Turmalina compuesta por silicatos complejos
Dureza: Selenita 2, amatista 7 y turmalina 7 a 7,5 en la escala de Mohs
Chakras asociados: Coronario y raíz
Formato: Esferas pulidas en hilo elástico
Nota de cuidado: Evitar totalmente el contacto con agua debido a la selenita. Limpiar energéticamente con sahumo, sonido o intención consciente.