La Vela del Arcángel Miguel fue creada para momentos en los que se necesita firmeza y dirección.
Con la presencia de la cianita azul, este ritual adquiere fuerza y claridad espiritual. La cianita actúa como una espada energética. No absorbe densidad. No acumula energía negativa. Actúa cortando bloqueos, deshaciendo cordones energéticos y ayudando a despejar el camino.
Trabajar con el Arcángel Miguel es trabajar con protección, verdad y justicia divina. Esta vela está indicada cuando sientes la necesidad de reforzar límites, cortar vínculos que ya no están alineados contigo, liberarte de interferencias externas o recuperar tu fuerza interior.
La llama representa la espada de luz azul.
La cianita refuerza la intención de corte y protección.
La invocación activa el campo de defensa espiritual.
Es un ritual indicado cuando hay sensación de peso, confusión, bloqueo energético o necesidad de limpiar el propio camino. También fortalece la fe, aumenta la confianza y ayuda a mantener firmeza en las decisiones.
Al encenderla, invoca conscientemente al Arcángel Miguel.
Pide protección.
Pide el corte de todo aquello que no está alineado contigo.
Pide claridad para avanzar.
Esta vela es una herramienta espiritual de protección y determinación.
Es elección.
Es dirección.
Es fuerza.
CÓMO UTILIZAR EN EL RITUAL
Elige un momento de silencio.
Enciende la vela con intención clara.
Invoca al Arcángel Miguel en voz alta o interiormente.
Visualiza la espada de luz azul cortando lazos, bloqueos e interferencias.
Permanece unos minutos en presencia.
Para profundizar el ritual, puedes utilizar la Canción del Arcángel Miguel durante la quema de la vela.
Canción del Arcángel Miguel
YouTube:
https://youtu.be/DtMWQO0oO8s?si=t-scsYuPkU8BZ1zI
Spotify:
https://open.spotify.com/intl-pt/album/669LfwLKkdB9QiuphtHkQm?si=X6njFPBjQ5mQ1Uv1yeWrrQ
INSTRUCCIONES DE USO Y CUIDADO
Vela artesanal con cristal de cianita azul.
No mantener encendida sin supervisión ni durante períodos superiores a tres horas seguidas.
En el primer uso, permitir que la cera se derrita hasta alcanzar toda la superficie del recipiente para garantizar una combustión uniforme.
Recortar ligeramente la mecha antes de cada nuevo uso.
Utilizar con respeto e intención consciente.