Esta vela de piedra de la luna es una invitación a la escucha interior, a los ciclos naturales y a la sabiduría intuitiva. Creada de forma artesanal, nace de la unión consciente entre la cera vegetal de soja y coco y la vibración delicada y profunda de la piedra de la luna, un cristal íntimamente ligado a la energía femenina, a las emociones y a los ritmos de la vida.
La piedra de la luna actúa de manera suave y envolvente en el campo emocional, ayudando a equilibrar fluctuaciones internas, calmar sensibilidades intensas y aportar mayor fluidez emocional. Su energía envuelve el campo áurico como un manto protector, promoviendo acogida, seguridad emocional y conexión con la propia sensibilidad. Al ser activada por la llama, esta vibración se expande por el espacio, creando un ambiente sereno, íntimo y energéticamente armonizado.
Esta vela es especialmente indicada para momentos de introspección, autocuidado, procesos de cambio o fases de mayor sensibilidad emocional. Actúa con profundidad en los chakras inferiores y superiores, especialmente en el chakra sacro y el chakra coronario, promoviendo equilibrio emocional, creatividad, intuición y conexión espiritual. Ayuda a confiar en los propios ritmos y a honrar los procesos internos con suavidad y respeto.
Puede utilizarse en rituales lunares, prácticas de meditación, momentos de descanso emocional o simplemente para crear un espacio de calma y presencia consciente. Es ideal para dormitorios, espacios terapéuticos o ambientes donde se desea cultivar una energía femenina, suave y armoniosa.
Encender esta vela es un gesto de reconexión con la propia esencia. Un momento para desacelerar, sentir y permitir que la intuición guíe con mayor claridad. La llama se convierte en un reflejo de la luz interior, recordando que cada fase tiene su tiempo y su propósito.
INSTRUCCIONES DE USO Y CUIDADO
Esta vela es artesanal y hecha a mano con dedicación e intención. No debe mantenerse encendida sin supervisión ni durante periodos superiores a tres horas seguidas.
En el primer uso, es fundamental permitir que la cera se derrita hasta alcanzar toda la superficie del recipiente. Este cuidado evita la formación de túneles y garantiza una combustión uniforme durante toda la vida de la vela. En los usos posteriores, este proceso ya no es necesario, pero es importante respetar siempre los tiempos de combustión.
Antes de cada nuevo uso, se recomienda recortar ligeramente la mecha para mantener una llama estable, limpia y segura. Utilizar siempre con presencia e intención consciente.